Sábado, 12 Julio 2014 00:00

RECETANDO PLACER

Escrito por LADY MOTEL
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Una gran parte de los médicos me atraen. Saber que alguien se llama DOCTOR DEL PLACER, me atrae mucho más. Hace tiempo conocí a un hombre no muy alto para su genero, eso si muy amigable y simpático.
Cuando lo conocí fuimos a unas chelitas para calentar motores, poco a poco la cosa se iba poniendo más dura, porque tanta chela hacia difícil intentar pararnos.


Su barba lo hacia ver seductor, y esa forma de ser daba ideas de lo como era su desempeño sexual. Poco a poco las manos fueron subiendo de tono y bajando de zona corporal. De repente parecía un poco amanerado, algunos movimiento de cabeza y manos lo hacían sentir un poco como mi "amiga"; sin embargo esas manos y esa boca me incitaban a pensar que no era así.
Saliendo, el señor Placer me llevaría cerca de mi casa, pero como desaprovechar la oportunidad de disfrutar en su carro. Un masaje lentamente para levantar a los muertos, luego un intento malo de mi parte por abrir su cinturón hizo que mi masaje dejara de valer (como me chocan los cinturones difíciles de quitar). Ahora entiendo mi abuela cuando decía: SI VAS AL CINE VE SIN CALZONES. Si uno sabe a lo que va se pone algo fácil de quitar, por el contrario si uno no quiere hasta se pone la ropa interior de la abuelita.
El hombre prefería estacionarse antes de chocar por mi distracción oral. Saber que un hombre se excita al grado de gritar con tal sólo tocarlo con parte de mí me provoca una excitación mayor que la que me da el dedeo. Nos estacionamos en una escuela del sur de la ciudad, cuyo estacionamiento estaba abierto y sin rastro de humano alguno.
Las cervezas habían logrado su efecto desinhibidor lo grado que mi trabajo manual y oral fuera aun más placentero, escuchaba sus gemidos, miraba su cara de emoción y el sudor que se reflejaba en el empañado de las ventanas.
Un auto paso cerca de nosotros, me quede quieta para evitar problemas, el auto rápidamente se fue, pero mi emoción se quedo. El sentirme mirada hace que mi corazón lata más y el placer sea mayor. El doc me pedía algo más que un oral, pero yo quería probar que tal sabía su leche.
Besos, abrazos y apapachos recibió su representante del doctor, el cual a diferencia de su estatura era de gran estándar. Su leche era tan espesa que la disfrute un buen rato, la saboree hasta sentir que no quedaba nada en mi boca...

Un doctor que da como receta el placer, seguro es un buen médico. ..

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