Viernes, 13 Diciembre 2013 00:00

QUE RICO PALO DE AGUA

Escrito por LADY MOTEL
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Me estaba esperando en la reja, casi parecía que lo iba a contratar, Xy era un hombre serio pero lo perdía todo cuando entrabamos a la intimidad. Cada vez que pasaba por ahí había visto el motel pero jamás puede identificar la entrada para peatones... como no llego a carro ni de paletas tuvimos que entrar por la de autos pero fijándonos bien que nadie nos planchara antes de plancharnos.


Pagamos por una habitación llamada "Palo de agua".... Yo ya quería mi palote. Hace tiempo que no veía una habitación tan linda y con un excelente orden para poder jugar a las escondidas. Los espejos y la excelente luz para juguetear motivaron a tomarnos unas fotos picaras. Mi hombre estaba preocupado porque su jefe le había pedido un trabajo extra. Pobre, ni lo había tocado y ya estaba sudando, pero de nervios. Empecé a besarlo y desnudarlo lentamente en la cama, después de un rato decidí encender el palo de agua, que en realidad y para mi era como una lluvia tibia dentro de la habitación. Al inicio fue difícil controlarlo porque un panel de agua me salía frio, otro tibio y otros dos hirviendo. Cuando por fin lo logramos empecé a bailarle bajo la lluvia. Un rico bailecito para irme quitando el baby doll; que rico es bailarle a los hombres mientras su erección va en aumento.


El hombre estaba sentado mirándome, lo cual genero en mi la necesidad de darle unas lamidas, pero él me ganó y me tomó por detrás, me quito la tanga ya totalmente húmeda y me metió hasta el fondo su miembro. Por desgracia y en casi llegando a mi más alto nivel de excitación sonó el teléfono. Era su jefe presionando un poco para que enviara el trabajo sin demorar. Xy colgó el teléfono, argumentando que estaba en una comida importante y no podía mandarlo.


Se metió de nuevo conmigo a la zona del palo de lluvia, el teléfono había quedado en la barda. Yo estaba entrada dando sentones mientras el agua me caía por todo mi cuerpo, cuando sin querer mis pies se abrieron de más, hice casi un split por el orgasmo tan grande que teníaa y sin más, ni más, vi como el celular caía. Ahora la frita era yo, Xy tenia afortunadamente aun los ojos clavados en mis nalgas pero cuando los abriera seguro vería su celular hundido y gritaría. Tenía miedo que el sexo se fuera abajo por un enojo.


Xy me quito de sus piernas lentamente y con besos, volteo y vio el celular tomando la ducha con notros y tiro una carcajada. Al instante le di un zape.


-¿Qué te pasa? ¿ De qué te ríes?
-De que pobre celular lo acabas de ahogar, eres una asesina de celulares.
-Para nada él se suicido- dije riéndome

 

De repente un sonido timbro, era el celular nadando. Xy se levantó, miró que era su jefe y contestó; increíblemente el cel servía, y por desgracia fue su ultimo servicio. Xy tomo mi computadora y mando su trabajo. Ahora si a coger sin ninguna distracción.
Me seco suavemente y observamos que el cuarto se había convertido en un lindo sauna el cual daba un calor riquísimo digno de la actividad deseada a desarrollar.
Mientras yo saltaba sobre él me daba unas nalgadas que me hacían gritar su nombre, pero el lugar tenia una habitación totalmente independiente de otra lo cual evitaba que me escucharan. Habíamos puesto música así que saltaba al rítmicamente, como si mis nalgas fueran tambores que debían tocarse para excitarme. Luego de una nalgada se levanto y me puso en cuatro, me sorprendió la fuerza de sus piernas para poder hacer ese rápido movimiento. Me encanta que me muevan así; yo no me cojo a lo que se mueva, sino a quien me mueva y me mueva bien.


4 rounds en el cuadrilátero fueron suficientes para ganarme un masaje que me dejo como nueva.


La comida estaba barata pero por cierta preocupación debida al celular ni me dio tiempo a probarla.


Al final mientras nos vestíamos Xy vio en la mesa de centro una regla cortesía de unos condones, donde decía que el promedio mexicano era de 16 cm. Mientras estaba secándome el cabello escuché un grito de felicidad que creo hizo olvidar todo.


-A hueee.. tengo más del promedio tengo 18 cm-dijo con toda la vanidad que ello implica.


- Mi rey cálmate que no es el tamaño sino como lo usas lo que da la gloria en la batalla- conteste mientras me miraba con una miradita retadora que calle con un beso y un masaje sobre el pantalón.

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Visto 2027 veces Modificado por última vez en Viernes, 25 Abril 2014 13:35

1 comentario

  • Enlace al Comentario Gusfl Miércoles, 03 Diciembre 2014 14:44 publicado por Gusfl

    Hola la dirección del Hotel, muy exitantes tus relatos! Gracias x compartir¡

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